F Pido la Palabra: Las Malvinas, son Argentinas?

martes, 1 de abril de 2014

Las Malvinas, son Argentinas?

Decir no es hacer

Treinta y dos años después de la descabellada aventura de un gobierno de facto que caído en picada y que para salvar sus ensangrentandas ropas fue a una absurda guerra por las Islas Malvinas, el reclamo de soberanía por las irredentas tierras argentinas sigue sonando en vacío.
Desde el cielo de Malvinas el paisaje se viste de celeste y blanco.
Es que en esta, como en otras preocupaciones que agobian a la Nación, no sólo se trata de decir, sino de hacer. Nadie niega que para el Gobierno de los Kirchner –Néstor y Cristina- la causa Malvinas ha sido sostenida como un inalienable derecho y que en los foros internacionales el pedido por una solución acordada ha sido reivindicado y defendido.
Pero a la luz de algunos deslices que me llevan a preguntarme si las Islas Malvinas  son argentinas,  quiero pasar a las explicaciones. Antes de entrar en tema, no quiero dejar margen alguno para que tenga lugar una sola duda: Malvinas fueron, son y serán Argentinas, y por encima de los delirios de un general borracho que mandó a la muerte a patriotas que jamás serán olvidados y selló la vida de muchos jóvenes con graves secuelas psicológicas, nuestro duelo no termina, el sentimiento de pertenencia sobre el archipiélago es permanente y no otorgamos perdón ni lo otorgaremos al comportamiento pirata de Thatcher y los suyos.
Ahora, es posible que Aerolíneas Argentinas –la del multimillonario déficit- no tenga vuelos a Malvinas. Lan Chile lo hace, tiene permiso para volar todos los segundos y terceros sábados de cada mes desde Punta Arenas, haciendo escala en Rio Gallegos.
Nuestro documento es marcado por un sello de ingreso a suelo ingles. 
Es posible que para que un argentino viaje a Malvinas deba admitir que en su pasaporte coloquen un sello admitiendo que ingresa a territorio británico. Desde Rio Gallegos el despacho se efectúa  como si fuera un vuelo nacional, no se hace migraciones lógicamente ni se sella el pasaporte. No se puede hacerlo por cuestiones diplomáticas. Pero una vez en Mount Pleasant se ingresa con pasaporte, como si el arribo fuese a Inglaterra. Es más, al igual que en Londres, es necesario exhibir el pasaje de regreso, la reserva de hotel, seguro médico y dinero para pagar la estadía.
Estas dos causales podrían discutirse, aunque ofenden, lastiman.
Pero (y en esta no voy a conceder un tranco si es que alguien piensa lo contrario) es posible que para la AFIP Malvinas sea lo mismo que Seychelles, no admite explicación, razón o lógica alguna.
Gloria y honor.
Grabar con el 35 por ciento de recargo sobre el costo del viaje a Puerto Argentino, nos lleva pensar que para el Gobierno Nacional la causa ha terminado y los que viajan van a Puerto Stanley. Esto no le he descubierto yo. Ha sido publicado en muchos medios y merecido un pedido del Diputado nacional  santafesino Pablo Javkin (Coalición Cívica / Unen), precisando que tan tremenda decisión constituye una señal que no se condice con el reclamo histórico. Por supuesto que la iniciativa duerme en un cajón su sueño eterno.
Lo grave, para la política exterior del país, es que se está aplicando una resolución controvertida hacia adentro de nuestras fronteras pero que hacia afuera significa asumir que nuestras islas atlánticas no son nuestras, las reconocemos como territorio extranjero.
Con enojo, molesto, pero sin conceder nada y reclamándolo todo, como cada 2 de Abril, quiero recordar sentidamente a quienes quedaron en territorio insular para siempre y abrazar a los que volvieron con gloria.