F Pido la Palabra: No hay más nada que decir

domingo, 30 de marzo de 2014

No hay más nada que decir

Salgan de los despachos refrigerados

Todo se ha dicho. Se dijeron cosas aportando serenidad pero también “burradas desde un Split a 22 grados” como Kunkel batiendo el parche de la reelección. Desquiciado!  Todos saben entonces que las calamidades de Diciembre también se replicaron en la Capital, en el conurbano, en varias provincias… y entonces vale acercar la mira buscando alguna razón de peso que explique el perverso diciembre y el horroroso maltrato que desde el Estado y las
La crisis energética perjudica a todos sin solución de continuidad.
empresas de servicio brindaron a millones de argentinos.
En Córdoba la energía es provista por el Estado y los cordobeses estamos hartos por las interrupciones del servicio.  En Buenos Aires la prestación está a cargo de empresas privadas y los porteños sufrieron el peor diciembre de sus vidas, 2, 3 y hasta 6 días sin energía eléctrica!
Hace tiempo, nuestra EPEC vivió un sacudón privatizador (sin suerte) por parte de De la Sota y hoy el Gobierno Kirchnerista visualiza la cercana posibilidad de estatizar la prestación. ¿Hay un plan? Qué va a haber un plan! Esa palabra NO EXISTE ni en Córdoba ni en ningún despacho del país. Público o privado...el castigo es igualmente intenso.  ¿En qué plan pensaba Schiaretti cuando alucinaba prometiendo agua desde el Paraná? ¿En qué plan, cuando el canal Los Molinos Córdoba sigue en su histórico estado de calamidad? ¿A qué plan respondía De la Sota cuando firmaba un contrato ruinoso con Aguas Cordobesas (en 7 años, 500% de aumento en las tarifas)? ¿Cuál era el plan con la Usina de Pilar si pagamos 4 veces lo que vale y hoy está averiada al 50%).
Usuarios y pequeños comerciantes fueron los mas perjudicados.
Sigamos. En Córdoba usted no paga la luz y se llevan el medidor. En todos los lugares igual. Ahora, cuando el barrio se queda a oscuras ¿Qué se llevan los vecinos? 
En Córdoba, la EPEC “garantiza” a un vecino 5 kW. Teóricamente la EPEC ha calculado con eficiencia cuidar que el servicio no pare. Pero para. Entonces EPEC no garantiza esa cantidad y te la cobra…EPEC te estafa. Y que pasa cuando se corta? EPEC miente. A nadie le diría que en realidad tu domicilio no está capacitado para ese consumo máximo. Y siguen los voceros mintiendo y echándole la culpa a los 8 millones de equipos de aire que compró la gente en 8 años. Mienten porque TIENEN INFORMACION REAL, estadística y precisa. Saben que en diez años el país creció a tasas embriagantes y los consumos de todo, crecieron. Saben cuántos autos se tragan los caminos, cuantos cuartos de baños colapsan las cloacas, saben cuanta piletitas se construyeron. Saben de generadores, de caudales, de coseno “fi”, de aliviadores, de torres de alta. Saben de todo pero prefieren seguir la danza perversa y descontrolada del consumo y no de los cimientos para sostenerlo.
Con el agua ocurre igual. Todos saben cuando llueve. Cuándo hay inundaciones, Cuánto se consume, Cuánto se riega. Cuánto se pierde. Cuándo vence la factura….y con la misma dureza de cara, los relacionistas explican que aunque se la vea sucia, impura y perfumada, el agua es potable. Se nos ríen! Y si usted no paga, no hay servicio… y saben también que en Francia, por ejemplo, los echan a patadas si la calidad de la prestación se pareciera a la de aquí. La indefensión social se agiganta repasando cada rubro de la vida cotidiana. ¿Quién tiene la misión social de defendernos?
La bajada de martillo anuncia un remate en ciernes, nunca justicia.
La pregunta sería: ¿Por qué ocurre esta estafa a plena luz del día y quién gana con ello? Ya sabemos quiénes perdemos…pero, quién gana? ¿Es que los gobiernos nacional o local han decidido abandonarnos? ¿Nuestra Presidenta y nuestro Gobernador y hasta el Intendente de Córdoba se han resignado a reconocerse como inútiles y no tienen ganas de gobernar, de gestionar el Estado? ¿Son posibles semejantes calibres de desprecio por los vecinos? ¿En los planetas refrigerados y bien servidos de los funcionarios parásitos no se filtra información del infierno de “afuera”?
El Estado pierde credibilidad, las empresas pierden su destino social y económico. El Estado se debilita, raquítico e inútil. Pero no hay inocencia, hay interesados en que así se vea. Las empresas lideran el ranking del odio desde sus usuarios, ya perdieron “su cacareada excelencia” y  hasta deben cambiar de nombre para evitar el escarnio. Ganan dinero, eso está pautado en los pliegos, lo que no figura en ningún contrato es que tienen licencia para la estafa.
Pero en ese mar en que todo se descompone y pierde, surge quien verdaderamente se robustece, engorda y se trasforma en la única triunfante: LA CORRUPCION. Ella ha cerrado los ojos ante las ganancias exorbitantes. Ella se lleva los subsidios que iban a las inversiones. Ella enmudece a los inspectores, auditores, expertos de calidad y mejora continua.  Ella se sienta a la mesa de los narcotraficantes y comparte planes con los funcionarios descarrilados. La corrupción ha corrido de un lado a otro en diciembre, ha volado desde los acuartelamientos policiales hasta la casa de gobierno, desde los ministerios nacionales hasta los estrados que liberaron a los coimeros de la Banelco. Se mueve como un rayo de Puerto Madero a Santa Cruz, del Tigre a la 9 de Julio aplaudiendo la carrera de un bondi contra un atleta que se lleva millones con el aplauso Pro.   La corrupción anida en las cocinas de cocaína cordobesas y Bancos “prestigiosos”. Anduvo a los tiros desarmando denuncias y asustando a periodistas y no descansa, muy preocupada porque sus delirios destituyentes no encuentran adeptos de peso en nuestra Argentina. Arrancamos este 2014 deseando que Diciembre quede como un mal sueño. Deseando trabajar por un encuentro social gestado desde los hombres e instituciones más decentes, respetados  y honorables de esta nación. Debemos intentar reparar los dos años el contrato social que fueron hecho añicos. No hay lugar para las vanidades. Seriamente es indispensable que un sujeto político no oculte sus aspiraciones pero de allí a pensarse como preclaro patriota imprescindible, hay más razones de imbecilidad que de autoestima. Dos años de generosidad e inteligencia. Dos años de armonioso trabajo colosal y unitario. Dos años anteponiendo la urgencia social y las necesidades de todos los ciudadanos, a nuestros floridos escuditos partidarios. 

Dos años no admiten alquimias electoralistas ni estofados de la interna del PJ.  Eso esperan el 26% de pobres que hoy me avergüenzan, el 50% de los jóvenes que son “ni ni”, el 100% de nuestros jubilados y la totalidad de los ciudadanos argentinos.