F Pido la Palabra: Un millón seiscientos mil por día

martes, 18 de diciembre de 2012

Un millón seiscientos mil por día


Publicidad 
o propaganda?

Como cuando éramos  chicos y un simpático curita a la voz de “...santos  cielos, ya es la hora!” nos mandaba a la cama, ahora cada vez que en la radio o en la tevé viene el corte  comercial, nos avisan que “comienza el espacio publicitario” y con el último mensaje la misma voz advierte “…fin del espacio publicitario”.
Semejante obviedad se nos había hecho costumbre hasta pasar inadvertida, pero  desde hace un año y algunos días, desde que De la Sota llegó al gobierno, ambas frasecitas nos martillan la cabeza. Es que en cada tanda de cada radio o canal, la publicidad oficial que en verdad es propaganda, le taladra la sesera a los cordobeses.
La publicidad es un mensaje pagado, trasmitido por medios masivos con el único propósito de persuadir, inducir, mover, obligar con razones a creer o hacer algo. Propaganda es dar a conocer algo. En el caso de las autoridades de un nivel del Estado, sus actos de gobierno según lo instituyen las normas constitucionales.
Queda claro entonces que el gobernador de Córdoba y pretendiente presidencial, no rinde cuenta de sus actos de gobierno, sino que, con nuestros dineros,  procura contra viento y marea posicionarse para llegar a la Casa Rosada, su gran ambición.
Habría que añadir que la publicidad muchas veces se vale de ensoñamientos o sugerencias que no siempre se ajustan a la verdad. Por caso, tener las mejores zapatillas no te hace exitoso con las chicas; beber una gaseosa tal no te cambia la vida. Y De la Sota, hábil marquetinero ofrece lo que no hace. A saber: inaugurar el arbolito de Navidad de la Plaza España, aunque sea el más grande de la Argentina; ponerle luces nuevas al Museo Caraffa o mejorar la ornamentación del Buen Pastor no nos hacen olvidar que la Terminal de Omnibus, aunque licitada nuevamente, es una estafa; que EPEC nos deja a oscuras a cada rato o que cada vez que sopla viento las rutas de la provincia se transforman en trampas mortales porque la Policía Caminera recauda y solo mira pasar los vendavales con tierra.
La “pornográfica” publicidad oficial del Gobierno de la Provincia de Córdoba, con un costo diario de un millón seiscientos mil pesos,  tiene un único propósito: convencer a los cordobeses que Córdoba es una maravilla cuando es poco menos que una tragedia, sólo para que De la Sota, a quien conocemos de sobra, haga campaña para ser presidente.