F Pido la Palabra: La Córdoba real

domingo, 22 de julio de 2012

La Córdoba real


O la isla de los simuladores?
 Martin tenía 9 años, “ Papi –me rogó por cuarta vez- subamos a la rueda del mundo”. Me miraba emocionado y el aro gigantesco de acero giraba lentamente  ante nosotros. “ Vamos loco, le dije, y sobre el pucho saqué dos entradas y nos metieron en una jaula movediza. Estaba feliz con la sonrisa de Martin, pero desde la altura sus ojos estaban clavados en las camas elásticas que, allá abajo, dejaban ver a decenas de pibes rebotando como bolsas. “ Papi –me dijo excitado- yo quiero estar allí, quiero ir a los saltarines”. Desconcertado pensé: cómo  hace Martín para estar siempre en ningún lado?.

La maravilla en un niño puede ser un una manía patética en un hombre mayor. La historia es demasiado tierna para entrar a un asunto despreciable.  De la Sota es el Gobernador de Córdoba y no es un pibe. El tipo perdió la inocencia en la sombra de sus 64 años y con la inocencia perdió también los escrúpulos porque hoy, frente a cualquier pantalla, frente a cualquier requisitoria periodística miente , sigue mintiendo. Y continúa infantilmente, como el relato, estando en ningún lugar.
Mientras era diputado, quería ser senador. Mientras era senador solo pensaba en ser gobernador y cuando finalmente logro gobernar Córdoba, se le antoja ser presidente. Pero la marcha del infantilismo político va dejando heridas. De la Sota va dejando tajos en la economía, en la sociedad y en la vida de nuestra provincia. Va dejando feas huellas como que hace 13 años inauguró su reinado con una deuda provincial de 800 millones de pesos y hoy la misma trepa a los 22.000 millones!!,  27 veces la cifra de sus inicios.
Pero la gigantesca deuda está envuelta en una detestable red de operadores , funcionarios e influencias conformando una estructura de poder corrupta hasta lo más profundo de sus despachos oficiales. Corrupción que lubrica cuanta acción estatal acontece, con obras públicas, sobrefacturaciones con proveedores, retornos o como quieran llamarle, y barre con los dineros públicos que debieran destinarse a la salud, la educación y los servicios.
Definitivamente estas pinceladas retratan a De la Sota porque ese tipo adormilado y bonachón que aparece en las campañas de TV nacionales jactándose de lo bien que está Córdoba con sus maestros y niños de guardapolvos con alitas que los llevan volando y gratis a las escuelas, NO es real. Porque las alitas se aachicaron y las escuelas se quedan sin la leche para los chicos, sin el chocolate para el desayuno. “Córdoba está bien” vocifera el impostor y su obra se cae, como las cinco “ciudades barrio” sucumben ante lagunas cloacales de guetos olvidados. Córdoba ya ha padecido a otro “viejito de pelo blanco” que decía que éramos una isla. Angeloz sobrevuela fatalmente.
Ese tipo canoso y sabio que explica con bondad que la abuela de las altas cumbres se va con los medicamentos gratis del hospital, NO es real. El real ha dejado sin remedios a los dispensarios y sin funcionar hospitales de complejidad por la falta de técnicos. Esto no es Truman Show.  La provincia número uno en producción de soja y segunda en trigo tiene el 26.4% de población bajo la línea de pobreza (CIPPES/2012, Cba.). No hay efectos especiales ni cerco publicitario/informativo que pueda acallar las voces de la realidad, también somos la primera productora del interior en cocinas de cocaína.
El gobernador de Córdoba va sembrando desquiciadamente vientos dañinos y destructores y no se cansa. Quedan en el camino la EPEC (empresa de energía) vaciada, la usina de Pilar, como un monumento al dinero desaparecido, las obras en la ciudad que después de las elecciones comenzaron a derrumbarse por defectos constructivos y quedan sin atender las mortíferas rutas 36 y 19 que siguen devorando vidas trágicamente. Pero De la Sota va!. Posando en entrevistas almibaradas y pagas, repitiendo el nefasto consejo de años atrás de que las madres debieran haber cuidado más a sus hijos.  Hoy “señora, señor, usted sabe dónde está su hija a esta hora”….no es Videla ni Camps, fueron algunas de sus palabras en la tv esta semana.
Así, este lamentable personaje quiere ser presidente y ha construido con un sector de la prensa algún clima de celebración de su marcha a la rosada. Así, a menos de 200 días de las últimas elecciones De la Sota está en campaña abandonando a cientos de miles de cordobeses que lo eligieron y a otros miles que no lo eligieron. Siempre traicionando con habilidad siniestra y marketing  el mandato popular. Siempre estando en ningún lugar y solo inspirado por una voracidad extraordinariamente enferma y miserable por un poder que jamás será suficiente. Mal que pareciera una endemia nacional.