O la isla de los simuladores?
La maravilla en un niño puede ser un una manía patética en
un hombre mayor. La historia es demasiado tierna para entrar a un asunto
despreciable. De la Sota es el Gobernador
de Córdoba y no es un pibe. El tipo perdió la inocencia en la sombra de sus 64
años y con la inocencia perdió también los escrúpulos porque hoy, frente a
cualquier pantalla, frente a cualquier requisitoria periodística miente , sigue
mintiendo. Y continúa infantilmente, como el relato, estando en ningún lugar.
Mientras era diputado, quería ser senador. Mientras era
senador solo pensaba en ser gobernador y cuando finalmente logro gobernar
Córdoba, se le antoja ser presidente. Pero la marcha del infantilismo político
va dejando heridas. De la Sota va dejando tajos en la economía, en la sociedad
y en la vida de nuestra provincia. Va dejando feas huellas como que hace 13
años inauguró su reinado con una deuda provincial de 800 millones de pesos y
hoy la misma trepa a los 22.000 millones!!,
27 veces la cifra de sus inicios.
Pero la gigantesca deuda está envuelta en una detestable red
de operadores , funcionarios e influencias conformando una estructura de poder
corrupta hasta lo más profundo de sus despachos oficiales. Corrupción que
lubrica cuanta acción estatal acontece, con obras públicas, sobrefacturaciones
con proveedores, retornos o como quieran llamarle, y barre con los dineros
públicos que debieran destinarse a la salud, la educación y los servicios.
Definitivamente estas pinceladas retratan a De la Sota
porque ese tipo adormilado y bonachón que aparece en las campañas de TV
nacionales jactándose de lo bien que está Córdoba con sus maestros y niños de
guardapolvos con alitas que los llevan volando y gratis a las escuelas, NO es
real. Porque las alitas se aachicaron y las escuelas se quedan sin la leche
para los chicos, sin el chocolate para el desayuno. “Córdoba está bien”
vocifera el impostor y su obra se cae, como las cinco “ciudades barrio” sucumben
ante lagunas cloacales de guetos olvidados. Córdoba ya ha padecido a otro
“viejito de pelo blanco” que decía que éramos una isla. Angeloz sobrevuela
fatalmente.
Ese tipo canoso y sabio que explica con bondad que la abuela
de las altas cumbres se va con los medicamentos gratis del hospital, NO es
real. El real ha dejado sin remedios a los dispensarios y sin funcionar
hospitales de complejidad por la falta de técnicos. Esto no es Truman
Show. La provincia número uno en
producción de soja y segunda en trigo tiene el 26.4% de población bajo la línea
de pobreza (CIPPES/2012, Cba.). No hay efectos especiales ni cerco
publicitario/informativo que pueda acallar las voces de la realidad, también
somos la primera productora del interior en cocinas de cocaína.
El gobernador de Córdoba va sembrando desquiciadamente
vientos dañinos y destructores y no se cansa. Quedan en el camino la EPEC
(empresa de energía) vaciada, la usina de Pilar, como un monumento al dinero
desaparecido, las obras en la ciudad que después de las elecciones comenzaron a
derrumbarse por defectos constructivos y quedan sin atender las mortíferas
rutas 36 y 19 que siguen devorando vidas trágicamente. Pero De la Sota va!.
Posando en entrevistas almibaradas y pagas, repitiendo el nefasto consejo de
años atrás de que las madres debieran haber cuidado más a sus hijos. Hoy “señora, señor, usted sabe dónde está su
hija a esta hora”….no es Videla ni Camps, fueron algunas de sus palabras en la
tv esta semana.
Así, este lamentable personaje quiere ser presidente y ha
construido con un sector de la prensa algún clima de celebración de su marcha a
la rosada. Así, a menos de 200 días de las últimas elecciones De la Sota está
en campaña abandonando a cientos de miles de cordobeses que lo eligieron y a
otros miles que no lo eligieron. Siempre traicionando con habilidad siniestra y
marketing el mandato popular. Siempre
estando en ningún lugar y solo inspirado por una voracidad extraordinariamente
enferma y miserable por un poder que jamás será suficiente. Mal que pareciera
una endemia nacional.
