El senado no es la cueva de Alí Babá
Llevamos ya unos cuantos meses pidiendo el desafuero del
senador Menem y paradójicamente el kirchnerismo lo protegido como no lo hizo
con otros dirigentes. Lo ha hecho de una manera inteligente, caprichosa, argumentando el derecho
de defensa, la presunción de inocencia.
Desde que empezamos con nuestro planteo demandando el
desafuero por la explosiones en la Fábrica Militar de Río Tercero han
transcurrido dos meses y se imaginan que ahora con una condena efectiva y a cumplir por el tráfico de
armas a Ecuador insistiremos mucho más.
Y lo digo convencido y sin especulaciones de ningún tipo,
porque actuamos convencidos de que es imposible que se pretenda convertir al Senado de la Nación en un
aguantadero o en la Cueva de Alí Babá.
Llevaremos al tema a la Comisión de Asuntos Constitucionales
para que dictamine y pretendemos que sea luego el pleno del cuerpo quien vote el desafuero con vote con claridad. No se puede convertir al
senado en un lugar de amparo de aquellos
que han sido condenados por la Justicia. Ahora ya no corre lo del principio de
inocencia porque hay una condena firme y es necesario estar a la altura de las
circunstancias porque la sociedad exige gestos de este tipo a sus dirigencia. Si
Menem tiene una condena dictada por la Justicia, no podemos compartir el mismo
techo porque el status de ciudadano es distinto.
Ya no hay vueltas por dar y el oficialismo kirchnerista, sin
generalizar sobre el tema porque algunos de sus representantes llevan esta
carga como una piedra en la mochila, deberá asumir su responsabilidad para que
el Senado se expida institucionalmente.
No vamos a ceder, vamos a seguir insistiendo como hasta ahora sin hacer
bombo ni pedir tratamientos diferenciales, porque Menem condenado no puede
permanecer en su banca.
